Todo proyecto de ingeniería parte de un supuesto sobre la realidad topográfica o estructural. Cuando esa información proviene de un plano antiguo o de una medición parcial, el error se arrastra y termina impactando directamente en la obra.
Nuestro servicio elimina esta incertidumbre capturando la condición real del terreno o la instalación mediante el método más adecuado para el proyecto. Utilizamos drones con LiDAR en zonas con vegetación, fotogrametría en superficies despejadas, escáner terrestre para interiores y sensores móviles en áreas sin señal satelital. Para grandes extensiones donde el vuelo es inviable, recurrimos a la topografía satelital.
Estas tecnologías no compiten entre sí. En la mayoría de los casos combinamos dos o más herramientas, tomando esta decisión técnica de manera estratégica antes de salir a terreno.

